De la mano de uno de los mejores autores del cómic-book indy americano, Garth Ennis, y su último dibujante fetiche, Jacen Burrows, nos llega un título deliciosamente blasfemo: Las crónicas de Wormwood. Esta divina comedia con ínfulas heréticas narra la vida de Wormwood, hijo de Satanás y, por tanto, el Anti-Cristo que todos deberíamos temer. Pero, a parte de un poco cabroncete (y ponerle a su novia los cuernos con el espíritu de Juana de Arco), es como cualquier otro productor de televisión (eso, y tener como mejor amigo a un desmejorado hippie llamado Jesús que ya no sabe ni a quién vino a salvar).
Dioses, demonios y demás fuerzas de la creación entretejen un cómic que engancha desde la primera viñeta del preview hasta la última página: guiones correctos, diálogos ácidos y agudos, tetas y sangre por doquier, así como una ingente cantidad de blasfemias por las que iremos de cabeza al Infierno, tan sólo por haberlas leído.
Tanto para ateos y agnósticos como para aquéllos con el suficiente sentido del humor como para reirse de sus propias creencias. Un pequeño dulce entre tanta monotonía, editado por la siempre polémica Avatar Press.